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lunes, 20 de septiembre de 2010

Vejer sigue tramitando los hoteles de El Palmar al margen de la polémica

El Alcalde continúa comportándose como que "con él no va la movida". Y sigue hablando de la "legalidad más absoluta". ¡¡Pues no está tan claro!! SALVAR EL PALMAR está estudiando poner un contencioso administrativo a la aprobación de ese Plan Parcial para que se anule. Manaña, tenemos reunión con los abogados. (Continuará)...

 Ayuntamiento y promotora mantienen contactos periódicos y avanzan en la gestión administrativa del suelo y en el diseño del complejo, aunque no ofrecen un calendario.

Representantes del Ayuntamiento de Vejer y de la empresa Grupo Tarje se reunieron la semana pasada en la localidad jandeña para seguir cumplimentando los trámites técnicos y administrativos del macroproyecto hotelero de la playa de El Palmar. Las conversaciones son periódicas, y el trabajo es "compartido" con los técnicos de la Junta de Andalucía en un lento proceso que se mantiene "completamente al margen" de la polémica en torno al proyecto y de los movimientos de la plataforma opositora Salvar El Palmar, según asegura el alcalde de Vejer, el socialista Antonio Verdú.

El día 8, el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó la aprobación previa del sistema de actuación urbanística en el sector SUS-6 Malcucaña, que abarca la parcela hotelera. Al existir varios propietarios -la promotora, dueña de la mayoría del terreno, y varios particulares-, deberán constituirse en junta de compensación y asumir el desarrollo de los suelos.

El regidor vejeriego informó de que el próximo paso en la gestión del proyecto será la aprobación definitiva del plan parcial de Malcucaña, el documento que define los aprovechamientos de la parcela, donde se levantarán 650 apartamentos gestionados en régimen hotelero (no son apartamentos turísticos) y distribuidos en varios edificios. El uso hotelero de Malcucaña y sus condiciones de edificabilidad fueron aprobados por la Junta de Andalucía en 2007.

La promotora Grupo Tarje -que heredó el proyecto, junto a Cajamadrid, en calidad de acreedora de Riera Marsá tras la retirada de la firma mallorquina- también trabaja en el diseño arquitectónico del complejo y mantiene negociaciones con cadenas hoteleras para la posible explotación del negocio, según informó Verdú, quien, no obstante, no se atreve a ofrecer ningún calendario de actuación de un proyecto que ha sufrido múltiples inconvenientes y que acumula años de continuos retrasos.

Verdú sí recalca que los hoteles de El Palmar "no tienen marcha atrás". Es su mensaje a la plataforma opositora, que suma más de 45.000 adhesiones en internet. Salvar El Palmar reclama una figura de protección para la costa y el desarrollo de un modelo turístico basado en pequeños negocios.

El diputado de IU, Gaspar Llamazares, ha abanderado las ideas de la plataforma y la semana pasada elevó una pregunta parlamentaria en la que censuraba el proyecto hotelero. El diputado señaló de que la zona está clasificada como "espacio de prado inundable y uso ganadero" y "libre de edificaciones" y que, además, es continuación natural de la playa de Castilnovo (Conil), declarada no urbanizable de especial interés.

El alcalde vejeriego lamentó que Llamazares se haya "tirado a la piscina" en un asunto que sólo conoce "de la boca de un reducido grupo que manipula la información intencionadamente" y recordó que el plan hotelero está amparado "en la legalidad más absoluta y que tiene el beneplácito de las instituciones públicas". "Yo le invito a El Palmar y, si tiene problemas de agenda, no me importaría citarme con él en el Congreso para explicarle lo que defendemos", emplazó Verdú.

http://www.diariodecadiz.es/article/provincia/789131/vejer/sigue/tramitando/los/hoteles/palmar/margen/la/polemica.html

Verdú: «Invito a Llamazares a que conozca el proyecto de El Palmar»

 

Tenemos nervioso al Alcalde, a juzgar por las palabras que nos dedica. :-)
Firmado: grupito reducido de más de 50.000 personas.

Esto es lo que ha dicho el Alcalde de Vejer a Gaspar Llamazares:

«Invito a Llamazares a conocer el proyecto hotelero de El Palmar». Con estas palabras, el Alcalde de Vejer, Antonio Verdú, respondió ayer en una nota de prensa al diputado de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, que se postuló días atrás en contra del polémico hotel planeado en la pedanía El Palmar. Un proyecto que, como recuerda Verdú, ha sido apoyado por los dos concejales de IU en el Ayuntamiento. La respuesta de Verdú no pueden ser más conciliadora. De hecho, en la nota tacha a Llamazares de «un buen político », pero dice no entender «cómo se ha tirado a la piscina» en un asunto que «sólo conoce de la boca de un reducido grupo que manipula la información intencionadamente», en referencia a la plataforma ciudadana creada en contra del hotel a través de Internet.
La visión que el alcalde ofrece en su nota de esta plataforma es mucho menos amable. Aparte de llamarla «panfletaria», «insultante» y de ideas «totalitarias», la describe como «un grupo que dice defender la sostenibilidad y el medio ambiente, y cuando organiza un evento de protesta lleva sus perros para que hagan sus «cacas» en la playa, donde dejan toda la basura del mundo». La propuesta de Verdú a Llamazares no se ha limitado a unas palabras, sino que es una invitación formal a Vejer para mostrarle los detalles de este proyecto «amparado por la legalidad más absoluta y que tiene el beneplácito de las instituciones públicas y de la soberanía de un pueblo como Vejer», explica el alcalde.
Es más, si el diputado no puede ir a Vejer, «al alcalde no le importaría citarse en el Congreso de los Diputados con él». Faltaría más.
 

jueves, 19 de agosto de 2010

El Palmar de Vejer (I): la playa virgen ¿amenazada?

Sin alcantarillado. Ni agua corriente. Tampoco depuradora. No existe servicio de recogida de basura. Apenas dos caminos de asfalto. El resto, de tierra. Entrar en El Palmar supone retroceder veinte o treinta años atrás, cuando la mayoría de las playas de Cádiz, una de las provincias con las arenas más limpias y amplias de toda España, eran vírgenes, salvajes, naturales. Sensuales.
El Palmar, de siete kilómetros de extensión, está amenazado, en peligro de extinción. Treinta y nueve mil miembros de un grupo de Facebook se manifiestan contra un macroproyecto hotelero que aseguran destruirá el potencial de la zona. Para otros esta construcción supone un símbolo del progreso y la solución al 30% de paro: en una población de 12.800 habitantes,  2.500 personas están desempleadas.
En la Torre, el restaurante situado en el centro de El Palmar, esperan Antonio Nabú, Lola Ilescas y Mónica García. Los tres son los principales activistas de la plataforma que se manifiestan contra los apartahoteles previstos por Chivas Promociones Inmobiliarias. “Aquí se presenta una oportunidad inmejorable para implantar un nuevo modelo turístico, un turismo rural de playa, algo muy distinto a lo que se hizo en Chiclana con Sancti Petri”, explica Nabú. 
El proyecto original, del grupo mallorquín Riera Marsá, contemplaba dos apartahoteles y 1.300 plazas turísticas. Chival Promociones Inmobiliarias, pilotada por el empresario sevillano Juan Muñoz, entregó a finales de año un depósito de 180.000 euros al Ayuntamiento de Vejer de la Frontera para la construcción de El Palmar Gran Resort, como este diario adelantó el 17 de diciembre de 2009.
En la zona de Malcucaña, situada en parte en terreno inundable, no hay máquinas trabajando. Ni rastro de movimiento de tierras en un paraje situado a 500 metros de la costa y lindando con un paisaje protegido de Conil de la Fontera, en la desembocadura del río Conilete. El Ayuntamiento de Vejer va con retraso en la aprobación del plan parcial que debería autorizar el proyecto, que se llevó a pleno el 21 de diciembre.
El alcalde Antonio Verdú (PSOE) define a los miembros de la plataforma como “turismo de bocadillo de mortadela”. Esta expresión, lejos de enrabietarlos, les anima a defender aún más el entorno. “Hay que tener en cuenta las características del lugar y el contacto con la naturaleza”, apunta García Kielmannsegge, de madre alemana, ex concejal socialista de Alpedrete, también ex responsable del colectivo de lesbianas del grupo federal LGTB-PSOE, quien se ha reunido con responsables técnicos de la Junta de Andalucía. La respuesta siempre es la misma: es difícil contentar a todos.
Policías locales patrullan por la playa para multar con 300 euros a los propietarios de perros. Molestan a los que toman el sol en la mitad de la tarde de un martes cualquiera de agosto. Una pareja de Bormujos (Sevilla) conoce los planes de construcción en la zona. Se oponen. “Sigue siendo el mejor sitio de Cádiz, pero me gustaba cuando era más virgen. Este año hemos visto en la orilla cáscaras de pipas y colillas. Eso antes no pasaba”, apunta Jesús López, 35 años, delineante, antes de comprar a Elke, la regidora del chiringuito El Deseo, un par de chucherías para Curro, su hijo de 10 meses.
“Hay una picaresca que ni te cuento”
Sostiene Lola Ilescas, profesora de Instituto en Conil, de Ecologistas en Acción, que el 30% del desempleo de la zona (“hay una picaresca que ni te cuento, si fuera cierto ese porcentaje habría sublevación”) no se disminuirá, con el proyecto hotelero. “No será el maná”, apunta. Y para ello, como su compañero Nabú, pone el ejemplo de Chiclana, con la misma cifra de parados y alta densidad hotelera. “No contarán con la gente de El Palmar, ni con los proveedores de aquí”, abunda.
La legalidad de las viviendas y los negocios (casi todos ilegales en la zona al no existir ningún plan urbanístico) se ha convertido en el gran lucha de la plataforma. “Nos tratan de locos soñadores, pero el PSOE debería ser más cuidadoso. Luis Pizarro [consejero de Gobernación de la Junta] apoya el proyecto, pero Izquierda Socialista de Jerez y las Juventudes Socialistas están con nosotros. Cuidado que con gente como el partido que monta  López Uralde pueden perder muchos votos”, apunta Nabú.
La polémica en El Palmar no se limita al proyecto hotelero (en la zona apenas hay 25 plazas turísticas), sino al pago de impuestos al precio de Milla de Oro por servicios tercermundistas. Para la contribución urbana cada vecino paga una media de 300 euros el metro cuadrado. Hay contribuciones de 8.000 y hasta 10.000 euros anuales. “Así no podemos seguir”, cuenta un vecino. “En invierno”, relata, “esto es un desastre, todo lleno de fango y sin gente”. Un amigo de éste concluye: “El Palmar se puede convertir en el motor económico de Vejer. Con o sin hotel”.
Por Agustín Rivera. www.elconfidencial.com