domingo, 29 de agosto de 2010

GRACIAS A TODOS VOSOTROS SOMOS NOTICIA

GRACIAS A TODOS VOSOTROS SOMOS NOTICIA: Por primera vez en nuestro país, los turistas y visitantes de una zona se movilizan masivamente contra los planes de desarrollo turístico que plantean los Ayuntamientos implicados. (Vejer de la Frontera y Barbate). HAY QUE SALVAR EL PALMAR. HAY QUE SALVAR TRAFALGAR. Y seguimos adelante!

By Belén Rejón Mayoral

 

sábado, 28 de agosto de 2010

Los Verdes de Andalucía se hacen eco del movimiento de SALVAR EL PAMAR


Mario Ortega, portavoz de Los Verdes de Andalucía
VEJER.- En un comunicado de prensa el portavoz de Los Verdes de Andalucía, Mario Ortega, ha calificado las pretensiones de urbanizar la playa de El Palmar en Vejer de la Frontera de "atentado a Andalucía," y acusa a los alcaldes que han propiciado la destrucción del litoral gaditano "entre los que destacan el de Vejer de la Frontera de demagogos de la sostenibilidad."

Ortega afirma que una de las prioridades de su formación política "es la defensa de nuestras costas, si lo destruimos todo acabaremos nuestro futuro, por eso apoyamos las reivindicaciones de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Playa del Palmar. De este modo estamos junto a organizaciones del prestigio de Greenpeace y Ecologistas en Acción, así como junto a las miles de personas que se están movilizando en las redes sociales y firmando contra el megaproyecto hotelero. Uno más a sumar a la historia de destrucción de la costa andaluza, tal y como ha puesto de manifiesto el Informe de la eurodiputada verde Margaret Auken."


Los Verdes de Andalucía a favor de la eólica marina

"No comprendemos," dice Ortega, "como los mismos alcaldes destructores se oponen al desarrollo de la energía eólica marina en las costas de Cádiz," para el partido verde "la eólica sería un revulsivo en la creación de empleo, permitiendo una reconversión de los astilleros con generación de más puestos de trabajo de los que se destruyen," por este motivo el portavos los acusa de no tener ni idea de ecología y sostenibilidad y de saber demasiado de convenios urbanísticos y de ladrillo."

Los Verdes presentó hace unos díaz en Cádiz su Green New Deal por la economía ecológica un plan de actuación que según sus calculos supondría la generación de 90.000 nuevos empleos en Cádiz, "la mayoría de ellos en eneregías renovables y agricultura ecológica, sectores que contribuirían al cambio de modelo energético y económico facilitando más justicia social al mismo tiempo que más protección climática.Sin embargo los alcaldes costeros gaditanos siguen apostando por lo peor de lo peor, que es el expolio de los recursos naturales para dejar el territorio en manos de las corporaciones construcctoras y del turismo insostenible."

Para finalizar el portavoz verde pide a los gobiernos Estatal y de la Junta "que impidan la destrucción de lo que queda de litoral gaditano y promueva la energía eólica marina como verdaderas fuentes de desarrollo económico para la provincia." 

miércoles, 25 de agosto de 2010

"EL TESTIGO DE PIEDRA"

Esta tarde, a las 20.00 horas, presentación en "El Cartero" (El Palmar), de "EL TESTIGO DE PIEDRA": una novela corta escrita por Fernando Garcia Aragón, un joven escritor gaditano, donde confronta el amor desinteresado y respetuoso que despierta El Palmar, con ese otro "amor" codicioso y lleno de intereses que parece despertar en otros. El autor, muy generosamente, cede a SALVAR EL PALMAR el 25% de lo que recaude con esta novela. Merece la pena. Si estás por la zona, pásate esta tarde por El Cartero. MUCHAS GRACIAS A TODOS.
 
 

 
 Salvar el Palmar

Turismo rural de playa: La Inmensa Oportunidad que no quiere ver la Junta de Andalucía

Si tanto dicen pensar en la creación de riqueza y empleo para El Palmar, ¿Porque la Junta no aplica un modelo de desarrollo turístico en el que participen activamente los vecinos?

En SALVAR EL PALMAR siempre hemos hablado del modelo de “turismo sostenible” como aquel modelo responsable, sensible y ecológico que se debería aplicar en la Playa de El Palmar y en toda la costa de Trafalgar.


Pero nos damos cuenta que esa palabra -“sostenible”- comienza a usarse muy fácilmente por nuestros políticos, como adorno cosmético y concepto “de moda” para disfrazar los mismos desarrollos turísticos de siempre. Todos se apuntan al carro de lo sostenible, aunque luego no cambien apenas nada. (Para que os hagáis una idea los macrohoteles, complejos de apartahoteles y urbanizaciones de “lujo” que quieren hacer por todo Trafalgar nos los venden los alcaldes de Vejer y de Barbate -apoyados por la Junta- como “sostenibles” por ser edificaciones “bajitas” y tener mucho espacio verde). Hablando sin tapujos: tenemos unos políticos que están entregando de forma salvaje la costa aún virgen de Cádiz a las grandes promotoras pero, como se deben creer que somos tontos, lo disfrazan de “sostenible” y “p’alante”. Es vergonzoso, por no decir que es una auténtica tomadura de pelo a la ciudadanía a la que se deben. Por eso, vamos a tener que decirles a nuestros políticos con otras palabras que es lo que quieren y vienen buscando los miles de visitantes habituales de Trafalgar. Decírselo de una forma que lo entiendan todos y que ya no se puedan ir tan fácilmente por peteneras... ¿Preparados?

TURISMO RURAL DE PLAYA (sostenible, naturalmente) He ahí, señores políticos, lo que les están reclamando a gritos los turistas, residentes, y admiradores de la costa de Trafalgar. Deténganse un momento a pensarlo. No hay ningún lugar en España ni en el resto de la Europa mediterranea que pueda competir frente a ese sencillo pero innovador concepto turístico. TURISMO RURAL DE PLAYA. O lo que es lo mismo: todo la calidez, familiaridad y encanto del turismo rural, no en unas montañas, no en un paraje de interior, sino junto a unas de las playas más maravillosas y vírgenes que tenemos en nuestro país. UN AUTÉNTICO LUJAZO. ¿Quién más puede ofrecerlo?

Es en ese valor diferenciador y sin competencia donde reside la GRAN OPORTUNIDAD, ya no sólo para la zona, sino para toda la provincia de Cádiz, que encontraría en esa valiosa diferencia, el motor de desarrollo que tantos y tantos años llevan los políticos andaluces buscando en su chistera pasada de moda.
Y no sólo porque es costa gaditada cuenta con miles y miles de turistas y visitantes que ya buscan y piden eso, sino por que la aplicación de un modelo de TURISMO RURAL DE PLAYA favorecería enormemente la economía local, pues serían los propios vecinos los que participarían directamente del desarrollo de ese modelo a través de sus pequeños negocios rurales con encanto y el tejido productivo que todo ello generaría. En otras palabras, los vecinos serían PROTAGONISTAS del desarrollo de la zona, en lugar de rebajarles a meros espectadores -como proponen nuestros políticos- esperando sentados a ver desembarcar a las grandes promotoras, con la ansiedad de poder obtener algún trabajo estacional de camarero o de limpiadora.

¿Como tienen el valor estos políticos de seguir usando la retórica de la “creación de riqueza y empleo” para disfrazar como “bondadosos” los proyectos macrohoteleros?

En definitiva, con la puesta en marcha de un modelo de TURISMO RURAL DE PLAYA en El Palmar y el resto de Trafalgar se estarían dando los pasos para convertir toda la zona en un nuevo escenario turístico real. Un emblema, una referencia para toda Europa. Y los gaditanos podrían sentirse muy orgulloso de estar ofreciendo algo que no tiene nadie, y que envidiarían todos: ni Marbella, ni Sancti Petri, ni Costa Ballena, ni ninguna de las miles de localidades que inundan de ladrillo nuestras costas, podrían igualarlo.
Los gaditanos no podemos dejar pasar esta oportunidad. Debemos alzar nuestra voz y poner freno a lo que pretenden hacer los ayuntamientos de Vejer y Barbate, con la complicidad de la Junta. Miles y miles de personas desde las redes sociales -turistas y admiradores de la zona- nos están respaldando. No estamos solos. Somos más y, sobre todo, somos mejores. Las futuras generaciones nos agradecerán el esfuerzo que estamos haciendo ahora. GRACIAS A TODOS.

http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article17781

 

domingo, 22 de agosto de 2010

Paraíso natural bajo el sol. "El Palmar ofrece seis kilómetros de arenal y muchas actividades"

Y siguen los reportajes del verano... preparando un otoño bastante calentito.
En El Palmar se aplaude a los atardeceres. La playa se duerme de noche, sobre todo, ahora que los chiringuitos más ruidosos, los que acumulaban jóvenes en la arena hasta al día siguiente están cerrados. Ahora la única franja costera de Vejer (Cádiz) es un refugio para la tranquilidad, para las escapadas fuera de las miradas.

A lo largo de sus seis kilómetros de arenal permite casi de todo, desde desprenderse de todo, incluso de la ropa, pasear hasta cansarse y llegar a Conil, jugar con una tabla en las olas, disfrutar de una buena comilona en uno de sus muchos bares con terraza y soñar con una vida ideal, con un paraíso natural de sol y mar. El sueño se hace realidad en El Palmar.

Hay numerosos aparcamientos de pago, aunque a buen precio, habilitados a lo largo de toda la playa. Los gratuitos fueron suprimidos para respetar el frente litoral. Las continuas multas terminaron convenciendo a los infractores. Lo bueno de la playa de Vejer es que atiende todos los gustos. A los que les agrada una jornada en la arena, con todos los servicios, de bares, tiendas, aseos y socorrismo siempre al alcance de la mano; o los que prefieren perderse de las miradas, no ser molestados, huir del ruido y dejarse llevar por el rumor de las olas. Las zonas más alejadas de las casas permiten esta corta pero intensa escapada.
El Palmar fue hace unos años centro de la movida juvenil. Cientos de personas se concentraban en torno al chiringuito Aborígena. La paz rota por el ruido de tambores y timbales al atardecer se compensaba con la consolidación de Vejer como un referente de la diversión. El Ayuntamiento optó por dar prioridad a la imagen familiar, por proteger el descanso antes de que ese turismo acabara absorbiendo toda la playa.
La prohibición de este tipo de establecimientos no ha restado visitantes diurnos, aunque sí muchos de estos jóvenes han encontrado refugio a sus ansias de marcha junto al océano en otras localidades vecinas. El Consistorio amagó este año con recuperar los chiringuitos, aunque con un corte más de restaurante de sardinas y caballas asadas. La llamada no ha terminado de convencer a las empresas.
El Palmar no figura en las enciclopedias, como le ocurre a otras playas vecinas, por haber acogido batallas históricas o enfrentamientos clave para el devenir del mundo. Pero es cierto que en su arena se reflejan conflictos de la actualidad. Una plataforma ciudadana, nacida en Facebook, pretende salvar esta franja litoral de la construcción de un hotel. El Ayuntamiento y la Junta defienden que el desarrollo del turismo es compatible con la supervivencia de este paraíso pero los miembros de este movimiento ciudadano se oponen por temor a que estas promesas no sean una realidad. Los carteles de Salvemos El Palmar se reparten por diversos escenarios y mantienen en la brecha informativa a los que se escapan del mundanal ruido por estos lares.
Ecologistas en Acción decidió darle este año a El Palmar la bandera negra. No por su mal estado. Todo lo contrario. Por lo bien que está y lo que se puede degenerar si, según ellos, prosperan los planes de desarrollo hotelero sobre esta zona. La playa tiene su bandera azul, que la premia por la calidad de sus aguas, su limpieza y sus servicios.

Mientras se hacen realidad o no esos planes, mientras vuelven a prosperar o no los chiringuitos proscritos, El Palmar sigue saludando con sus olas a los visitantes como si colgara el cartel de bienvenidos. Los veraneantes la llenan los veranos, sobre todo, los fines de semana, cuando es más difícil encontrar un hueco para el coche y un sitio para comer. Las horas de sol transcurren con gran intensidad pero al atardecer recupera la calma. Es verdad que ya se aplaude menos al ocaso pero la playa duerme ahora mucho más tranquila.

http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Paraiso/natural/sol/elpepiespand/20100822elpand_9/Tes
 Salvar el Palmar

sábado, 21 de agosto de 2010

La destrucción de las playas españolas

Antes nadie hablaba de la destrucción de nuestras playas. Ahora, prácticamente a diario, aparece en la prensa nacional. El trabajo de concienciación va dando sus frutos. Tan importante como la acción, es la toma de conciencia. Sigamos así, y en poco tiempo ningún político se atreverá a ponerse en contra de la conciencia de miles y miles de ciudadanos.

Más del 50% de las playas y el 70% de las dunas en la costa española están degradadas o profundamente alteradas; el 60% de los humedales que había en 1950 ha desaparecido; más del 60% del entorno inmediato de las playas de las costas mediterránea, atlántica sur y de los archipiélagos está urbanizado. Con los ritmos de ocupación seguidos en los últimos 60 años, incluidos los tres periodos de recesión económica habidos, hacia el año 2030 la totalidad de la costa española estará tocada por actividades humanas.

La costa es la franja marítimo-terrestre donde la corteza pasa de estar permanentemente sumergida a ser tierra firme; un paisaje complejo de múltiples colores y texturas; un organismo vivo en permanente proceso de remodelación y embellecimiento por la acción de las fuerzas de la naturaleza; el destino final de las olas y de los maremotos; una esponja que amortigua y controla sus acciones; el principio de los encuentros del hombre con el mar.

El Reino de España tiene algo menos de 10.000 kilómetros de costa; calas, rasas y acantilados, ramblas y deltas, estuarios, rías y marismas, flechas, cordones y lagunas litorales, playas de arena y guijarros, dunas..., son algunas de las formas naturales que albergan ecosistemas esenciales para la diversidad biológica, que se podían encontrar a lo largo y ancho de la costa española y que formaban parte de su patrimonio paisajístico único, finito, frágil y sensible.

Podrás leer el artículo entero en este link: http://www.elpais.com/articulo/opinion/destruccion/playas/espanolas/elpepiopi/20100820elpepiopi_12/Tes/

Salvar el Palmar 

jueves, 19 de agosto de 2010

El Palmar de Vejer (I): la playa virgen ¿amenazada?

Sin alcantarillado. Ni agua corriente. Tampoco depuradora. No existe servicio de recogida de basura. Apenas dos caminos de asfalto. El resto, de tierra. Entrar en El Palmar supone retroceder veinte o treinta años atrás, cuando la mayoría de las playas de Cádiz, una de las provincias con las arenas más limpias y amplias de toda España, eran vírgenes, salvajes, naturales. Sensuales.
El Palmar, de siete kilómetros de extensión, está amenazado, en peligro de extinción. Treinta y nueve mil miembros de un grupo de Facebook se manifiestan contra un macroproyecto hotelero que aseguran destruirá el potencial de la zona. Para otros esta construcción supone un símbolo del progreso y la solución al 30% de paro: en una población de 12.800 habitantes,  2.500 personas están desempleadas.
En la Torre, el restaurante situado en el centro de El Palmar, esperan Antonio Nabú, Lola Ilescas y Mónica García. Los tres son los principales activistas de la plataforma que se manifiestan contra los apartahoteles previstos por Chivas Promociones Inmobiliarias. “Aquí se presenta una oportunidad inmejorable para implantar un nuevo modelo turístico, un turismo rural de playa, algo muy distinto a lo que se hizo en Chiclana con Sancti Petri”, explica Nabú. 
El proyecto original, del grupo mallorquín Riera Marsá, contemplaba dos apartahoteles y 1.300 plazas turísticas. Chival Promociones Inmobiliarias, pilotada por el empresario sevillano Juan Muñoz, entregó a finales de año un depósito de 180.000 euros al Ayuntamiento de Vejer de la Frontera para la construcción de El Palmar Gran Resort, como este diario adelantó el 17 de diciembre de 2009.
En la zona de Malcucaña, situada en parte en terreno inundable, no hay máquinas trabajando. Ni rastro de movimiento de tierras en un paraje situado a 500 metros de la costa y lindando con un paisaje protegido de Conil de la Fontera, en la desembocadura del río Conilete. El Ayuntamiento de Vejer va con retraso en la aprobación del plan parcial que debería autorizar el proyecto, que se llevó a pleno el 21 de diciembre.
El alcalde Antonio Verdú (PSOE) define a los miembros de la plataforma como “turismo de bocadillo de mortadela”. Esta expresión, lejos de enrabietarlos, les anima a defender aún más el entorno. “Hay que tener en cuenta las características del lugar y el contacto con la naturaleza”, apunta García Kielmannsegge, de madre alemana, ex concejal socialista de Alpedrete, también ex responsable del colectivo de lesbianas del grupo federal LGTB-PSOE, quien se ha reunido con responsables técnicos de la Junta de Andalucía. La respuesta siempre es la misma: es difícil contentar a todos.
Policías locales patrullan por la playa para multar con 300 euros a los propietarios de perros. Molestan a los que toman el sol en la mitad de la tarde de un martes cualquiera de agosto. Una pareja de Bormujos (Sevilla) conoce los planes de construcción en la zona. Se oponen. “Sigue siendo el mejor sitio de Cádiz, pero me gustaba cuando era más virgen. Este año hemos visto en la orilla cáscaras de pipas y colillas. Eso antes no pasaba”, apunta Jesús López, 35 años, delineante, antes de comprar a Elke, la regidora del chiringuito El Deseo, un par de chucherías para Curro, su hijo de 10 meses.
“Hay una picaresca que ni te cuento”
Sostiene Lola Ilescas, profesora de Instituto en Conil, de Ecologistas en Acción, que el 30% del desempleo de la zona (“hay una picaresca que ni te cuento, si fuera cierto ese porcentaje habría sublevación”) no se disminuirá, con el proyecto hotelero. “No será el maná”, apunta. Y para ello, como su compañero Nabú, pone el ejemplo de Chiclana, con la misma cifra de parados y alta densidad hotelera. “No contarán con la gente de El Palmar, ni con los proveedores de aquí”, abunda.
La legalidad de las viviendas y los negocios (casi todos ilegales en la zona al no existir ningún plan urbanístico) se ha convertido en el gran lucha de la plataforma. “Nos tratan de locos soñadores, pero el PSOE debería ser más cuidadoso. Luis Pizarro [consejero de Gobernación de la Junta] apoya el proyecto, pero Izquierda Socialista de Jerez y las Juventudes Socialistas están con nosotros. Cuidado que con gente como el partido que monta  López Uralde pueden perder muchos votos”, apunta Nabú.
La polémica en El Palmar no se limita al proyecto hotelero (en la zona apenas hay 25 plazas turísticas), sino al pago de impuestos al precio de Milla de Oro por servicios tercermundistas. Para la contribución urbana cada vecino paga una media de 300 euros el metro cuadrado. Hay contribuciones de 8.000 y hasta 10.000 euros anuales. “Así no podemos seguir”, cuenta un vecino. “En invierno”, relata, “esto es un desastre, todo lleno de fango y sin gente”. Un amigo de éste concluye: “El Palmar se puede convertir en el motor económico de Vejer. Con o sin hotel”.
Por Agustín Rivera. www.elconfidencial.com