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viernes, 26 de agosto de 2011

Isla de basura "ISLA DE PLÁSTICO"

Las consecuencias de tirar todo al mar, plásticos, colillas, 
bolsas, hierros, escombros y un largo etc... Esta isla no será 
visitada por turistas de pulserita. Sigamos cargándonos el
planeta. Las futuras generaciones van a comer cemento y
 ladrillo, ah y mucho plástico.






La sopa de plástico está situada en el giro oceánico del Pacífico norte, uno de los cinco grandes giros oceánicos.


La Sopa de plástico , también conocida como Sopa de basura, Sopa tóxica, Gran mancha de basura del Pacífico, Gran zona de basura del Pacífico, Remolino de basura del Pacífico y otros nombres similares, es una zona del océano cubierta de desechos marinos en el centro del océano Pacífico Norte, localizada entre las coordenadas 135° a 155°O y 35° a 42°N. Se estima que tiene un tamaño de 1.400.000 km². Este basurero oceánico se caracteriza por tener concentraciones excepcionalmente altas de plásticosuspendido y otros desechos que han sido atrapados por las corrientes delgiro del Pacífico Norte (formado por un vórtice de corrientes oceánicas). A pesar de su tamaño y densidad, el lote de basura oceánico es difícilmente visible mediante fotografías satelitales y no es posible localizarlo con radares.
En 2010 se descubrió la Mancha de basura del Atlántico Norte que está relacionada también con el Giro oceánico del Atlántico Norte.
En este link podéis leer todo sobre esta gran isla de plástico creada por el hombre:http://es.wikipedia.org/wiki/Isla_de_basura

domingo, 27 de junio de 2010

Ante la crisis, más ladrillo.

La Junta de Andalucía está tramitando diversos planes subregionales de ordenación del territorio (POT) que, en teoría, pretenden poner orden en el caos que la especulación urbanística ha provocado en estas últimas décadas. Ante la profunda crisis en que nos ha sumido el monocultivo del ladrillo, habría que esperar un giro drástico en los objetivos de la ordenación del territorio. Pues no, de nuevo se apuesta -intento abocado al fracaso-, por revitalizar la burbuja inmobiliaria como motor económico. Parece que la Junta y los ayuntamientos no se han enterado de la crisis, y no solo no reconsideran las desmesuradas e insostenibles previsiones de crecimientos que contemplan los planes urbanísticos de los distintos municipios, sino que los multiplican salpicando macrourbanizaciones por todo el territorio, incluso en las últimas playas vírgenes y en espacios naturales protegidos.

La Janda es una comarca con un litoral, en general, magníficamente conservado. Aquí se ubican algunas de las playas más emblemáticas del litoral andaluz: Caños de Meca, Zahara de los Atunes, El Palmar, Zahora…

Playas, poblaciones y paisajes que han dado lugar a un turismo peculiar, muy fiel, que busca playas vírgenes, pueblos bien conservados, paisajes naturales y tranquilidad, y que ha originado una economía de pequeños establecimientos con encanto de la que vive buena parte de la población local.

En vez de apostar por esta oferta distintiva y sin competencia posible, la mayoría de los ayuntamientos están optando por planes desorbitados de construcción de viviendas de segunda residencia, hoteles y campos de golf, para atraer un turismo de pulsera del todo incluido, que es, en épocas de crisis, el más fácil de desviar a otros destinos turísticos con la misma oferta hortera y menor precio.

El POT de La Janda pretende urbanizar 22,54 millones de m2, saltándose los límites del crecimiento urbanístico que incluyó el Parlamento andaluz en el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), y dinamitando de forma irreversible la estructura de la ciudad compacta mediterránea. Los que deberían velar por el cumplimiento de las normas legales, se inventan la forma de eludirlas.

Los alcaldes han actuado de nuevo como correveidiles de los promotores urbanísticos y entidades financieras que compraron en pleno boom inmobiliario grandes bolsas de suelo no urbanizables, y ahora pretenden que se los recalifiquen.

Y la Junta, más de lo mismo, apoyando decisiones ya adoptadas por los especuladores, que son los que siguen marcando el planeamiento. Algunas de estas macrourbanizaciones, eufemísticamente denominadas "Áreas de oportunidad", se contemplan en los convenios urbanísticos firmados por algunos alcaldes, y por los que los Ayuntamiento ya han cobrado importantes sumas de dinero que tendrían que devolver si no salen adelante.

Entre los despropósitos de este POT se incluye la urbanización de Mangueta, una de las escasas playas vírgenes que quedan y que ha pasado de ser en la primera propuesta del POT un espacio protegido de interés territorial, a área de oportunidad turística con campo de golf, urbanización y hoteles. El POT incluye además la urbanización de prácticamente toda la periferia del Monumento Natural del Tómbolo de Trafalgar y del Parque Natural del Pinar de la Breña y Marismas del Barbate, desde Zahora y Caños de Meca, hasta los terrenos militares del Retín.

Urbanizaciones que multiplicarían con creces la superficie urbana de Barbate, cuando su Ayuntamiento se muestra incapaz de asumir los servicios mínimos (como la depuración de aguas residuales) de sus actuales núcleos urbanos.

Y en Alcalá de los Gazules se incluye otra macrourbanización de un millón de metros cuadrados en un espacio protegido por la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario. Sólo una excepción a esta nueva vorágine ladrillera, se protege, con el apoyo del Ayuntamiento de Conil, la playa de Castilnovo, lo que la blindará de las presiones urbanísticas que sufre, y supone una apuesta inteligente y de futuro que convertirá a este espacio litoral virgen en la mejor "área de oportunidad" de esta localidad.

La Junta, los ayuntamientos y toda la sociedad andaluza, podemos perder de nuevo la oportunidad de optar por un modelo territorial más equilibrado y sostenible, conservando los importantes valores naturales y patrimoniales y apostando por una economía más diversificada, fomentando un modelo basado en el "conocimiento, la innovación y la educación", como vienen proclamando los presidentes del Gobierno y de la Junta.


Por Juan Clavero